¿Cuál es la manera correcta de escribirlo? ¿Con Z o con S? Así como ocurre con Cuzco, reemplazado por Cusco (o Qosqo), desde hace ya un tiempo, el nombre propio tradicional, “Nazca”, con Z, se substituye por “Nasca” con S.
Si bien, en términos generales, ambas acepciones son admitidas, el tema merece una breve reflexión. Desde un punto de vista práctico, cambiar un nombre propio que se ha mantenido vigente durante cientos de años implica una serie de problemas y genera confusión, por ejemplo, en los archivos bibliotecarios, en los registros civiles, en el manejo de las agencias turísticas, en las búsquedas on line, en temas tan delicados como los reconocimientos internacionales y en materias legales.
Por ejemplo: el lugar que la UNESCO reconoce como patrimonio cultural de la humanidad se denomina Cuzco, no Cusco y menos Qosqo, (término, éste último, que obedece a una fonética ajena al castellano). Se arguye que la Z es más bien hispánica y corresponde al modo en que se referían al llamado “ombligo del mundo” los conquistadores y sectores dominantes. Pero, ¿se puede cambiar la historia cambiando los nombres?
En el caso de Nazca, con Z, el vocablo corresponde también a una forma verbal específica: el modo subjuntivo en tiempo presente del verbo nacer (yo nazca, tú nazcas, él nazca, etcétera). En base a diversas interpretaciones etimológicas, fonéticas e históricas la acepción NASCA (con S) ha ido ganando espacio y fue reconocida como oficial de acuerdo a una ley promulgada en 2013 por el Congreso de la República (en base a un proyecto presentado por el parlamentario José Luis Elías en 2011).
Es más, el reconocimiento de UNESCO se refiere a la líneas de “Nasca” (con S) como patrimonio de la humanidad, de tal manera que ésa es la grafía (con S), que utilizamos en este blog, salvo alguna referencia histórica en la que aparece el vocablo con Z.
